martes, 14 de mayo de 2013

12/05/2013 Jerzy Junosza Kowalewski


12/05/2013 Jerzy Junosza Kowalewski 



He pensado mucho sobre la gente importante que se me ha cruzado por el camino. Cuando digo importante quiero decir famosos o conocidos por su profesión. Con algunos tan sólo fue un encuentro de segundos, con otros de cafés o cervezas y con otros ha pasado a ser una amistad que va más allá de la distancia y de los años. Sin menospreciar a ninguno, creo que el encuentro del domingo fue algo que guardaré con una ternura en lo que yo llamo “mi libro”.  

Un almuerzo con grandes amigos cuando de repente se nos acerca un abuelo. Calculo por su edad que ronda los 80 pero su espíritu y la pasión por la que habla de la vida me hacen dudar.  Al acercarse me llama poderosamente la atención sus condecoraciones. Esta miopía y el maldito vicio de no querer ponerme las gafas me hacen dudar de qué pueden ser.  No tardo en saberlo: Auschiwtz. Tengo ante mis ojos a uno de los supervivientes del Holocausto. Jerzy Junosza Kowalewski o Jorge, como él mismo se llama, estuvo en Auschiwtz, Birkenau y un tercer campo que debido a mi desconocimiento, no me suena pero que más adelante os hablo de él. No pierde la sonrisa en ningún momento.  

Quiero hacer miles de preguntas. Me inquieta la idea de tener delante a un Libro abierto y muy interesante y no poder seguir leyendo. Quiero preguntarle sobre todo lo que he leído pero al encontrarme con gente  de visita mis ganas se evaporan.  Me limito a preguntarle sobre el tema que más me inquita y me “apasiona”. ¿Su respuesta? “Sí, desgraciadamente sí le conocí. Fue él quien me provocó una enfermedad”. Hablamos de Megele. Rapidamente se me acerca su hijo quien me comenta que como consecuencia él sufre algunas discapacidades. No puedo dar crédito a lo que estoy viviendo. Pienso en mi padre y en lo mucho que disfrutaríamos juntos de un café con este hombre entre charlas y recuerdos.
 
Jerzy Junosza Kowalewski y su hijo

La historia de Jerzy por lo que he leído es la siguiente, aviso que lo he leído en inglés, italiano y polaco y puede que alguna de las informaciones no sean del todo ciertas o erróneas. Desde aquí pido perdón a Jerzy si leyera esto y vaya por delante mis palabras de agradecimiento y admiración.

En 1939  el joven Jerzy Junosza regresa a Varsovia desde Suiza, donde había estudiado y se había graduado. Se encontró con la casa vacía debido a que el padre y la madre se había alistado en el ejército polaco y el Ejército Rojo, a raíz de la invasión de la parte occidental de Polonia por las tropas nazis, había tomado posesión de la parte occidental de Belarús previamente pasó por encima de Polonia. Como resultado de esta invasión, alrededor de un millón y medio de polacos fueron deportados a los campos de trabajo en Siberia y Kazajstán. Aproximadamente veinte mil oficiales y suboficiales del ejército polaco fueron capturados y encarcelados en campos de concentración Kozielsk, Starobielsk Ostaszkòw y luego, en 1940, siendo salvajemente asesinados en el bosque de Katyn, por orden de Stalin. Tomado prisionero por los rusos, Jerzy Junosza rocambolescamente logró escapar junto con tres compañeros y volver a Varsovia, donde se reunió con sus viejos amigos. Luego participó en el movimiento de resistencia contra los ocupantes nazis en uno de los departamentos más famosos, el de mayor Henryk Dobrzanski, conocido con el seudónimo de "Hubal".

Posteriormente, fue arrestado por los alemanes y encarcelado en la prisión de Pawiak (espero poder subir algún post), donde fue torturado durante los interrogatorios. Allí conoció al padre Maximiliano Kolbe, quien lo asistió durante su estancia en el hospital de la prisión. En 1942 fue trasladado a Auschwitz, donde fue nuevamente trasladado primero al campo de concentración de Gross-Rosen y luego a Dachau, cerca de Mónaco de Baviera . Kowalewski pasó muchas semanas en un hospital militar de EE.UU., y una vez recuperado, se unió al Cuerpo de Polonia y llegó a Italia. Desde Italia se trasladó a Londres y de allí a Argentina, donde trabajó durante 7 meses en el Ministerio de Asuntos Sociales, hasta que recibió la comunicación de la Cruz Roja Internacional que su amada madre estaba viva. Tomó el primer barco con destino a Polonia que lo trajo de vuelta a su tierra natal.

Sus condiciones de vida en Polonia resultaron ser muy difíciles. Realizó varios trabajos, antes de ser contratado en una agencia de viajes. Se casó en 1972, y más tarde tuvo un hijo, golpeado por la enfermedad desde su nacimiento debido a experimentos médicos llevados a cabo por las SS en el padre. Desde entonces, Jerzy ha trabajado como defensor de los niños que nacen con una discapacidad atribuible a la detención de sus padres en los campos nazis.

Jorge también colaboró aportando información, datos y pruebas de Primo Levi participado en la redacción del libro "Si esto es un hombre", la novela autobiográfica que representa la gran testimonio de lo que se vivió de primera mano por el autor en el campo de concentración de Auschwitz.

La historia de este hombre podía terminar así, con la confirmación de la trágica banalidad del mal, un mal que se esconde en el alma de los hombres desviados y los hace capaces de atrocidades indecibles.

Me estaba despidiendo y agradeciendo, cuando me entraron ganas de abrazarlo.
Nunca me he sentido una emoción tan extraña en toda mi vida. Ver los ojos de Jorge es algo que no podré olvidar.  Los ojos de Jorge son de un azul como el cielo, como lo infinito…  son difíciles de explicar. Tienen una mirada especial. Su mirada reflejaba  una mezcla de alegría ante un grupo de chavales españoles que le escuchan con los oídos abiertos de par en par y de nostalgia y dolor. Incluso cuando habla de los campos, no pierde la expresión alegre.  Está sereno. Repite con orgullo que trabajó con Evita Perón y en su discurso mezcla palabras en italiano . Saca de su chaqueta unas tarjetas de visita. Ojalá no se ofenda si algún día decido echarle valentía, descolgar el teléfono e invitarle a un café.  Con su acento argentino nos recita algunos tangos de Carlos Gardel.  Jorge, te lo dedico. Con cariño, Lauris

Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé,
en el quinientos seis y en el dos mil también;
que siempre ha habido chorros,
maquiávelos y estafáos,
contentos y amargaos, valores y dublé.
Pero que el siglo veinte es un despliegue
de maldá insolente ya no hay quien lo niegue,
vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo todos manoseaos.

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador.
¡Todo es igual, nada es mejor,
lo mismo un burro que un gran profesor!
No hay aplazaos ni escalafón,
los inmorales nos han igualao...
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón.

¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!
¡Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón!
Mezclaos con Stavisky van don Bosco y la Mignon,
don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín.
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia contra un bandoneon.

Siglo veinte, cambalache, problemático y febril,
el que no llora no mama y el que no roba es un gil.
¡Dale nomás, dale que va,
que allá en el horno te vamo a encontrar!
¡No pienses más, tirate a un lao,
que a nadie importa si naciste honrao!
Si es lo mismo el que labura
noche y día como un buey
que el que vive de las minas,
que el que mata o el que cura
o está fuera de la ley.






jueves, 9 de mayo de 2013

09/05/2012 El carácter polaco

09/05/2012 El carácter polaco
El post de hoy me ha venido a raíz de la llamada telefónica de esta mañana(algo que me lleva ocurriendo con frecuencia):

Yo (en inglés, lamento no tener una conversación fluída en polaco): Buenos días ¿en qué puedo ayudarle?
Turista  (en polaco): bla bla bla…
Yo (en polaco): Disculpe, no hablo polaco. ¿Habla usted inglés o español?
Turista cuelga el teléfono.

Reconozco mi cabreo. No cuesta nada decir “gracias y adiós”. No hace falta que me cuelgues. Dar las gracias y sonreír es gratuito. No hablo de idiomas, hablo de educación.  Cierto es que los jóvenes polacos e incluso a diferencia de los españoles, también sus abuelos, están bastante bien formados pero no educados. La educación es la de los modales y las buenas conductas y bajo mi opinión y mi experiencia personal y por tanto, totalmente SUBJETIVA, son maleducados.

Es muy difícil definir a los habitantes de un país. No sólo porque esa valoración está sujeta a prejuicios y percepciones personales de aquello que nos rodea, sino también por nuestra experiencia en ese lugar y la educación que hemos tenido. Por eso, antes de hablar del carácter polaco, aviso de que todo lo que digo es personal, podéis coincidir o no.

Ya he dicho en otras ocasiones que debido a la historia que han vivido los polacos, su presente está definido de una manera determinada. Así, los polacos son unos de los más católicos de Europa. Basta visitar una iglesia en cualquier hora para darnos cuenta: llena y con personas de todas las edades. Me sorprende la cantidad de jóvenes que la pisan.      

 También se podría decir que son muy patrióticos y conservadores; en general, son reacios a los cambios, en lo que se refiere a las costumbres o la política. Esto podría explicarse por los 123 años en los que Polonia desapareció del mapa a causa de la invasión de Prusia, Austria y Rusia, que llevó a casi una pérdida de identidad y tradiciones (de ahí que los escritores de esa época fueran tan queridos, pues no sólo escribieron sobre la cultura polaca, sino también sobre el patriotismo). Un polaco siempre estará orgulloso de “lo suyo” por muchos adjetivos peyorativos que podamos ponerles. Llevan su bandera polaca con orgullo y cuando como turista alabas algo del país, tienes ganado al polaco fácilmente. Más que en cualquier otro lugar de los que he visitado.

Bajo mi punto de vista, los polacos se relacionan de una manera más formal. Existen las distancias y respetan el espacio personal del otro. No son tan abiertos como nosotros (que somos capaces de contarle nuestra vida o problemas a un desconocido, independientemente de que a éste le interese o no) pero cotillas son igual que nosotros. Me sorprende tremendamente la distancia. Me ha llevado mucho tiempo a que los vecinos cuando me ven me den “los buenos días”. Creo que en lo que llevo de estancia, ha habido solo 2 personas que han sido ellas en darme los buenos días. Los otros al verme, como si fuera viento.

No son tan escandalosos: en los restaurantes se puede hablar con calma y hasta se puede escuchar la música de fondo; en el transporte público no suele haber música, ni se pone la radio. Como española, en las ocasiones en las que he hablado en el tram, me han acabado echando miradas violentas por tener un tono un poco más alto de lo que ellos establecen por “Normal”.


Son muy familiares: las fechas señaladas suelen estar reservadas para la familia, como Navidad, Pascua, cumpleaños, santos y días de...

Algo que tienen en común con los españoles es que son muy pasionales o viscerales, se suelen entregar en cuerpo y alma, luchan por aquello que creen... y por eso son muy testarudos.

Algo que se asocia a los polacos es el vodka y tal vez por eso se tenga el concepto de que "son unos borrachos". Pero eso es un simple prejuicio, aunque el alcoholismo es un problema que se ve en las calles, mientras que en España, a lo mejor, no es tan evidente. Es cierto que su forma de beber es totalmente diferente a la nuestra, seguro nos ganan en resitencia. No controlan la bebida. Beben hasta perder el sentido. 

Los polacos tienen un muy buen sentido del humor y crítica, pero no se suelen reírse de sí mismos, al contrario que los españoles, que no nos importa reírnos de nosotros mismos en público, siempre y cuando seamos nosotros y no alguien ajeno.

El contacto humano es inexistente.  Cierto es que el español al saludar o al mantener una conversación,  siempre toca el hombro, agarra por el brazo, da golpecitos …. Ante las reacciones de polacos ante mi “cercanía” he tenido que ser más prudente y guardar más las formas.

Me llama poderosamente la atención el trato al público. No son gente que tenga un trato servicial hacia el cliente. No sonríen ni muestran predisposición a ayudar al cliente.  No les preocupa fidelizarlos ni su satisfacción.  En este punto coincidimos casi todos los españoles con los que he hablado.

Os dejo en este link un estudio sobre cuáles son los países más abiertos en cuanto a carácter para que comprobéis que aunque esto que es comentaba es una valoración y tiene muchos matices, tiene algo de cierto: Mapa con los países más acogedores
Estas diferencias son las que hacen que el mundo sea un lugar curioso. Aún siendo del mismo continente somos tan distintos. Y es que eso es lo bonito aunque a veces cueste entenderlo ¿no?


Cada país es un universo, dentro del universo,
Un hervidero de sueños y herencias,
de quejas y sugerencias.
Cada país por los pasos que anda,
refleja quien manda.
Cada país por lo que entristece,
nos cuenta quien obedece.

Cada país tiene sus secretos,
unos mas rectos otros en círculos.
Los que merecen dormir en respeto,
los que merecen morir por rídiculos.
Pero tambien tienen sus peligros,
los nativos, los errantes,
los que si dejan crecer les revientan,
los que diaducen, los que se inventan.
Cada país nada sus errores, a veces horrores.

Con hombres que siempre saben contestar,
que harías tú en mi lugar.
Y vas de tu país a tu raíz,
nunca te irás del todo,
ni a los ruidos con silencios,
ni a otras tierras con más oro.
Vas de tu raíz a tu país,
una canción te lleva,
de regreso a donde un beso,
simple y cierto te espera.

Cada país con altares y dioses,
leyendas y magias,
para espantarse los miedos con luces,
pa que los buenos nunca se les vayan.
Cada país tiene sus amistades,
igual preñadas de edades,
sus antojitos de panes y peces,
acorde a sus intereses.
Cada país tiene historias contadas,
empobrecidas o glorificadas,
sus manías, sus cinismos,
sus huecos y oportunismo.
Cada país ve a sus sortilegios,
como a privilegios,
y no se cuentas ni en años ni inviernos,
sino en sus hijos eternos.

Vas de tu país a tu raíz,
nunca te irás del todo,
ni a los ruidos con silencios,
ni a otras tierras con más oros.
Vas de tu país a tu raíz,
una canción te lleva,
de regreso a donde un beso,
simple y cierto te espera.

Vas de tu país a tu raíz,
nunca te irás del todo
(LETRA BUENA FE)