20/02/2012 Quiéreme cuando no me lo merezca porque es justo cuando más lo necesito.
Los últimos acontecimientos no me han hecho nada más que reflexionar. Me siento como si el peso del mundo estuviera a mis espaldas. ¿Tengo que retirarme para coger fuerzas y después volver? Afronto el miedo a lo que se avecina y descubro que, no sabiendo cómo, habrá un resultado final. Triste, muy triste. Pero ahora estoy lejos. Estoy en Polonia y sin embargo no estoy aquí. Me alejo para estar detrás, en la sombra. Estoy buscando como escapar.
Ahora estoy sentada sobre una silla de silencio, las piernas apoyadas en el muro de piedra y me pregunto si la rabia de no poder encontrar la solución consumirá mis fuerzas para poder volar libremente como un pájaro. Mi cuaderno de dibujo estalla. Papel en blanco en donde me invento y me borro, donde la rabia se apodera de un trazado. Muchos dibujos, muchas horas de espera.
No abandones ahora, ahora no. Te necesito. Te necesitamos.
Si quiebran sus hilos
el suelo lo espera
disculpen sus gestos
de tela y madera
guiñol de latidos
saboreando las secuelas
fue lo que pudo
y no exactamente lo que quiso
aunque todo dio
hasta que se deshizo
recuerda aquel consejo extraño
cambia el suelo
cada diez años
[BUENA FE]el suelo lo espera
disculpen sus gestos
de tela y madera
guiñol de latidos
saboreando las secuelas
fue lo que pudo
y no exactamente lo que quiso
aunque todo dio
hasta que se deshizo
recuerda aquel consejo extraño
cambia el suelo
cada diez años
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