martes, 15 de enero de 2013

12/01/2013 Que la historia no se repita

12/01/2013 Que la historia no se repita

Auschwitz-Birkenauust. Nunca he sentido tantas ganas de llorar por un dolor ajeno como este día. Reconozco que mentalmente me había mentalizado para la visita y eran muchas las voces que me decían que me preparara para lo que me iba a encontrar. Pensé también que después de mi visita el año pasado a Sachsenhausen nada podría ya impresionarme .
Entrada al campo con el famoso lema "El trabajo hace libre"




 Pisamos el campo y en la entrada la famosa frase de "el trabajo hace libre". Nosotros, los turistas, callados en fila india andando. Una manera de recordar a aquel millon y medio, casi tres, que perdieron la vida allí.











La visita, la recomiendo. Adquirimos una excursión en una oficina de turismo de 105zl  (con descuento) ó 130 zl (normal) que incluye traslado en bus con guía en inglés, traslado entre los campos y la guía en el idioma que se prefiera.  La visita duró casi 6 horas. No es lo mismo ver los campos en verano que en invierno. Nos hizo -10 grados pero la sensación térmica podría ascender a -15º con lo que te hace sentirte más miserable por quejarte cuando hubo personas en aquel mismo sitio que estuvieron así pero en condicciones muchísimo peores y que no tenían ningún derecho a quejarse.

Tras varios barracones, fotografías y comentarios sobre lo allí vivido, llegamos a lo que más me impactó. La sala donde se almacena el pelo de los presos. Una habitación de considerable dimensión con no sé cuántos kilos de pelos. Me dieron ganas de llorar. Horrible. Terrorífico. ¿Cómo se le puede quitar al ser humano el cuerro cabelludo, signo de indentidad, para hacer con él telas para vender? ¿Cómo se puede ser tan macabro?

A continuación, muebles que contienen los juguetes de los niños que rompían delante de ellos para traumatizarles. Les retiraban los juguetes a los pequeños. Tampoco se podía jugar.

Otra sala con las prótesis de los "no puros". Si un lisiado sin su prótesis se caía o no podía hacer "su trabajo" era maltratado por ello. En aquella sala habría un centenar de prótesis de distintos miembros.

Para hacer el campo más macabro aún, los presos no tenían derecho a hacer sus necesidades cuando el cuerpo lo pedía. Tenían un horario: dos veces al día, una a las ocho de la mañana y otra por la noche y tan sólo un minuto que se cronometraba. No había intimidad. Todos a la vez. Algunos supervivientes cuentan que los perros de los miembros de las SS tenían más derechos que ellos.

Las mujeres en un barracón, separadas de los hombres. Dormían hacinadas de ocho en ocho. Para poder caber, tenían que dormir de lado. 700 mujeres en una habitación. En pleno invierno sin calefacción. En pleno verano, sin ventilación. Muchas morían por las condicciones. Otras por enfermedades transmitidas por ratas que por allí había. La enfermedad más común en el campo, sin contar la hambruna, era la gastronteritis. Al no tener agua, muchos bebían el agua de la nieve o de los charcos. La desesperación.

Ver a las mujeres sin pelo me llamó la atención. Muchas de ellas sonreían en las fotos que hay colgadas por el campo. ¿Cómo te pueden quedar ganas de sonreir después de todo aquello? ¿Cómo se puede mantener la cordura después de tanto tiempo? ¿Cómo puede ser que después de aquello sigamos repitiendo la misma historia? Se cree que entre un 1,5 y 2,5 millones de personas perdieron la vida, de los cuales se calcula que unos 100 fueron españoles.


Salimos del campo sin hablarnos entre nosotros. La vuelta, el autobús en silencio. Luego, en la cena, una charla muy interesante, de ésas que te calan hondo.

El futuro, no debería permitir que se repitiera la historia. Deberíamos aprender.  "El pueblo que no recuerda su Historia está condenado a vivirla otra vez"


Muchas vidas se perdieron, como ahora. Muchos que murieron allí, hoy lo hacen en Bagdad. ¿Merece la pena? Nada está escrito. Despierta. Que la historia no se repita. No dejes que tus hijos caigan en odios innecesarios que no llevan a ninguna parte. Que tus hijos disfruten de una cerveza con amigos de distintas religiones, credos y razas. Eso es el mundo. Ésa es la historia.


Imágenes del 09/02/2013 Todos los derechos reservados

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