lunes, 16 de diciembre de 2013

16/12/2013 Si te hubiera escuchado

16/12/2013 Si te hubiera escuchado

No me habló como padre sino como hombre. Con la experiencia que le dan las canas y los años.  Con la madurez y la elegancia de ser ya no un HOMBRE en mayúsculas, sino una buena persona. Con la dureza de un mensaje cargado de verdades. Preferí no hacerle caso. Me supe más lista, más hábil. Apenas una recién nacida en esta carrera llamada vida quise echarle un pulso al tiempo y aunque a sabiendas de que esto ocurriría y de que sus palabras se convertirían en verdades, preferí retar a mis caprichos con unas cuantas copas de mas. Me dijo "valora ...." y una larga lista de necesidades que nunca se saciaron pero ahí estaba yo, bajo los efectos de una droga que no me dejaba ver con claridad. Conscientemente nunca me ví completa, quizás necesitaba que alguien me soplara en la herida y me diera una mano firme, esas que inundan mi libreta de dibujos. En esa conversación salieron muchas cosas pero llamé al camarero y le pedí un ron doble, bien cargado.  Seguí bebiendo pero los bares no me cuidan ni me tapan al dormir.  Yo no se por qué seguí jugando aún cuando desde lo más profundo y desde el inicio, sabría que quería todo lo contrario. Y no puedo evitar sentirme mal, culpable porque yo decidí jugar aún aceptando unas normas de juego muy peligrosas. Tatuada en el alma van sus palabras sobre lo que pensaba de la situación.  Por suerte no todos los hombres son así, papa. Quiero creer que quedan hombres buenos y nobles como tu. Que valoran y respetan. Que quieren a corazón abierto, que les conmueve una canción de Pablo o unos versos de Benedetti. Si te hubiera escuchado, yo no estaría aquí ahora escribiéndome el orgullo. ¿Cómo me libero de esta carga, amarga?¿cuànto olvido cabe en el adiós? ¿Cuánto? Si te hubiera escuchado...

No hay comentarios:

Publicar un comentario