Empieza mal este 2014 pero tenemos todo el año para
remontarlo y tratar de que esos propósitos de año nuevo que visten carencias,
no se nos adueñen los caminos. No creí
nunca en las promesas, muchos menos en las que nos prometemos a nosotros
mismos. Y esto no lo es.
Así que agarra esa maleta y bailale un son a la vida.
Quedarse quieto es dejar que la vida baile con otros. Puede que no sepas cómo
hacerlo, el compás, el ritmo... Muchas cosas a tener en cuenta y crees que tus
pies no te seguirán. Piensas "qué torpe soy" pero tranquilo, el ser
humano es un animal de costumbres y acabarás aprendiendo. Yo te seguiré el
ritmo. Ya he empezado con el primer paso. Y voy a por el segundo. La música es
alegría y a mi me está empezando a llenar las venas. Si necesitas una
transfusión, te espero a la vuelta. Así que ¡a bailar!
Donde una mano ha escrito
“Haydée, te necesito”
sobre la boina mítica del Ché. [Joaquín Sabina]
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